Precios globales de alimentos cierran diciembre a la baja, pero 2025 termina más caro
El índice de la FAO retrocedió en el último mes del año por menores precios de lácteos, carnes y aceites vegetales, aunque el promedio anual subió 4,3%, reflejando un escenario aún exigente para empresas y mercados.
EYNG, 09/01/2026. En un contexto de tensiones logísticas, inflación persistente y mercados agrícolas aún sensibles, el termómetro global de los alimentos volvió a moverse. Diciembre trajo un respiro mensual en los precios internacionales, aunque el balance anual dejó una señal clara para empresas, importadores y cadenas de suministro: comer en el mundo fue más caro en 2025 que en 2024.
Según informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el índice de precios de los alimentos —que sigue la evolución mensual de los productos más comercializados a nivel global— se ubicó en 124,3 puntos en diciembre, lo que representó una caída de 0,6% frente a noviembre y un descenso interanual de 2,3%. La baja respondió principalmente a menores cotizaciones en lácteos, carnes y aceites vegetales, que compensaron los aumentos registrados en cereales y azúcar.
Un año más caro pese al ajuste de fin de año
Más allá del alivio de diciembre, el cierre anual mostró otra cara. En todo 2025, el índice promedió 127,2 puntos, un 4,3% más que en 2024, impulsado por los mayores precios internacionales de aceites vegetales y productos lácteos, que superaron las caídas observadas en cereales y azúcar, de acuerdo con la FAO.
Para los empresarios del sector alimentos, comercio exterior y consumo masivo, el dato no es menor: el ajuste mensual no alcanzó para revertir un año marcado por presiones estructurales en costos y abastecimiento.
Cereales: Suben en diciembre, pero cierran otro año a la baja
El índice de precios de los cereales de la FAO aumentó 1,7% en diciembre frente a noviembre. El alza estuvo vinculada a nuevas preocupaciones sobre las exportaciones de trigo desde el Mar Negro, una demanda firme de importaciones de maíz, la alta producción de etanol en Brasil y Estados Unidos, y precios más elevados en todos los segmentos del arroz.
Sin embargo, en la mirada anual, el panorama fue distinto. En 2025, los precios de los cereales promediaron un 4,9% menos que en 2024, marcando el tercer descenso anual consecutivo y el nivel promedio más bajo desde 2020.
El caso del arroz fue aún más contundente: el índice de precios de todos los tipos de arroz cayó en promedio 35,2% frente a 2024, reflejando abundancia de oferta exportable, fuerte competencia entre países exportadores y menores compras de algunos importadores asiáticos, según el organismo.
Aceites vegetales: Leve baja mensual, fuerte alza anual
El índice de precios de los aceites vegetales registró en diciembre una caída marginal de 0,2%, alcanzando su nivel más bajo en seis meses. La reducción de los precios de los aceites de soja, colza y girasol superó los incrementos observados en el aceite de palma.
No obstante, el balance anual fue claramente alcista. En 2025, el índice se ubicó en promedio 17,1% por encima de 2024, su nivel más alto en tres años, en un contexto de escasez de suministros mundiales, de acuerdo con la FAO.
Carne: Baja mensual, pero presión sostenida en el año
El índice de precios de la carne descendió 1,3% en diciembre respecto del valor revisado de noviembre. La baja se observó en todas las categorías, con especial énfasis en la carne bovina y la de aves de corral.
Aun así, los precios se mantuvieron 3,4% por encima de diciembre de 2024 y, en el promedio anual, 2025 cerró con un aumento de 5,1% frente al año anterior. La FAO atribuyó este comportamiento a la fuerte demanda global de importaciones, así como a la incertidumbre generada por brotes de enfermedades animales y tensiones geopolíticas. En el detalle, subieron los precios de la carne bovina y ovina, mientras que bajaron los de cerdo y aves.
Lácteos: Fuerte caída en diciembre, pero año claramente alcista
El índice de precios de los productos lácteos retrocedió 4,4% en diciembre, explicado por una marcada caída en los precios de la mantequilla, asociada a una mayor disponibilidad estacional de nata en Europa.
Pese a ello, el balance de 2025 fue positivo: el índice promedió un 13,2% más que en 2024, impulsado por la fuerte demanda mundial de importaciones y la escasez de suministros exportables registrada a comienzos del año, según el informe del organismo internacional.
Azúcar:Sube en diciembre, pero cierra en mínimos de cinco años
El índice de precios del azúcar aumentó 2,4% en diciembre, principalmente por una fuerte caída de la producción en las principales regiones del sur de Brasil. Aun así, el indicador se mantuvo 24% por debajo de su nivel de diciembre de 2024.
En el consolidado anual, 2025 cerró con un descenso promedio de 17% frente al año anterior, marcando su valor anual más bajo desde 2020, en un escenario de amplia disponibilidad de exportaciones, de acuerdo con la FAO.
Inflación alimentaria y seguridad alimentaria: Una presión que persiste
Más allá de los precios, la FAO advirtió que el impacto de la inflación sigue siendo profundo. En su informe «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2025», el organismo señaló que, aunque hubo ciertos avances tras la pandemia, el mundo sigue lejos de erradicar el hambre y la inseguridad alimentaria para 2030, como plantea la meta 2.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La FAO subrayó que la inflación persistente de los alimentos ha debilitado el poder adquisitivo, especialmente entre los hogares de menores ingresos, limitando el acceso a dietas saludables y ralentizando el cumplimiento de la meta 2.2 de los ODS en materia de nutrición.
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