Empresas Familiares: Claves para una gestión emocional exitosa
Las empresas familiares representan un pilar fundamental en la economía, contribuyendo con el 40% del Producto Bruto Interno (PBI). Sin embargo, solo el 20% logra pasar a la segunda generación. Descubre cómo la gestión de emociones se convierte en el factor clave para asegurar la sostenibilidad y el crecimiento de estos negocios a lo largo de varias generaciones.
EYNG, 25/07/2023. Las empresas familiares, impulsoras esenciales de la economía, enfrentan un desafío único: encontrar un equilibrio entre lo emocional y lo racional para garantizar su continuidad y éxito a largo plazo. Estos negocios, que conforman alrededor del 80% de las empresas peruanas según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), generan una gran cantidad de empleos, contribuyendo significativamente al desarrollo económico del país.
A pesar de su importancia, las estadísticas muestran una realidad desafiante. Según la Asociación de Empresas Familiares (AEF), solo el 20% de estas empresas logra pasar a la segunda generación, y un escaso 4,7% llega a la tercera generación. La desconexión entre las decisiones empresariales y los lazos familiares se ha identificado como un factor crítico que amenaza la sostenibilidad de estos negocios en el tiempo.
Manuel Celi, chair de Vistage Perú, advierte que esta dualidad emocional y racional representa un riesgo para las empresas familiares, lo que subraya la importancia de gestionar y canalizar las emociones y fomentar una comunicación efectiva entre los miembros de la familia empresarial. Esta gestión emocional se vuelve aún más relevante en un mundo hiperconectado pero carente de diálogo significativo.
Empresas familiares: Recomendaciones para mejorar la gestión de emociones
Para abordar este desafío, Celi ofrece valiosas recomendaciones para mejorar la gestión de emociones en las familias empresarias:
- Reconocer el costo de no alcanzar acuerdos: Analizar casos de empresas familiares que no lograron superar sus desafíos y terminaron en manos ajenas o cerraron sus operaciones.
- Practicar una comunicación constructiva: Eliminar palabras negativas como «no» y «pero» del vocabulario y fomentar una cultura organizacional basada en el diálogo, permitiendo la construcción conjunta de planes y decisiones.
- Invertir en expertos en diálogos sociales y familiares: Aprender a expresar pensamientos y emociones sin barreras ni sesgos, buscando puntos en común y entendimiento.
Protocolo Familiar
Un Protocolo Familiar es otra herramienta valiosa que puede contribuir a armonizar las razones y emociones dentro de un grupo de personas con vínculos familiares. Celi destaca que la voluntad de los involucrados para trabajar juntos y abrirse al diálogo es fundamental para lograr el éxito en este proceso. En muchos casos, recurrir a profesionales especializados en estas áreas puede facilitar la conversación abierta y efectiva.
Crear una cultura de diálogo abierto dentro de la familia empresarial garantiza la continuidad del negocio, incorporando un protocolo familiar, planes de gobierno y sucesión, y otros aspectos necesarios que reflejen el interés común de la familia, la sostenibilidad y el aumento de valor del negocio.
En resumen, la gestión de emociones se presenta como un factor esencial para el éxito y sostenibilidad de las empresas familiares. Al abordar de manera efectiva la dualidad emocional y racional, y fomentar una comunicación constructiva, estas empresas tienen mayores posibilidades de superar desafíos y perdurar a lo largo de varias generaciones, asegurando su relevancia en la economía y su impacto en la sociedad.
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