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Tiendas de conveniencia: entre el crecimiento y la competencia

La incursión de Cencosud en tiendas de conveniencia, con la inauguración de su primera tienda “SPID”, evidencia que este formato aún se encuentra en expansión.

La incursión de Cencosud en tiendas de conveniencia, con la inauguración de su primera tienda “SPID” en Lima el pasado junio, evidencia que este formato no solo sobrevivió a la pandemia, sino que aún se encuentra en expansión. Un reciente Reporte de la consultora Binswanger, “La guía inmobiliaria del comercio puerta a calle”, indica que son 6 corredores en Lima Este los que llaman la atención de tiendas de conveniencia y de tiendas de descuentos y farmacias.

El dinamismo que tiene el segmento minorista impulsa la búsqueda de nuevos espacios físicos “stand alone” ―que no suelen superar los 500 m2―. Parece haberse dejado atrás la época pandémica y revalorizado. El informe de Binswanger precisa que no solo la presencia de nuevos jugadores impulsaría ese crecimiento, también el impacto que generarían obras como la Línea 2 del Metro de Lima. Santa Anita, Ate y San Juan de Lurigancho (corredor Canto Grande, Próceres y Gran Chimú) llaman la atención, reporta la consultora.

Tiendas de conveniencia: ¿Hasta dónde crecerá este formato?

¿Hasta dónde crecerá este formato? Difícil pronóstico si consideramos que su consumidor rápido y de a pie comenzará a ser muy susceptible al precio y al embate inflacionario, que se ha proyectado que pueda llegar hasta el 6,8% este año, según BBVA Research. Lo cierto es que estos formatos han desplegados acciones claves para recuperar esa fluidez perdida en pandemia: redefinir sus surtidos, pensando en más productos de primera necesidad como panadería, lácteos, etc.; fortalecer su oferta incorporando nuevos productos, desde alcohol y mascarillas hasta productos comestibles con marcas propias; e incursionar y consolidar su presencia online en plataformas y apps, sumándose a una propuesta de entrega rápida, en Rappi o PedidosYa.

Consideremos que estamos frente un consumidor peruano muy cambiante, por lo que la propuesta de valor de este retail moderno tendrá que adaptarse constantemente. El sector se vuelve más competitivo si consideramos que en ese rubro es clave tener mejores costos de ventas, apalancándose del poder de negociación, y que la preferencia del cliente depende de una buena experiencia de compra. A esa complejidad se le suma que hay una disminución del poder adquisitivo de los consumidores. Eso empujará a la búsqueda de mejores eficiencias. Disponibilidad para crecer parece existir ―hay 16 mil locales en 42 corredores, la mayoría concentrados en Lima Moderna y Lima Top, con una tasa de vacancia de 1.40% (de cada 100 locales, lo usual es encontrar dos inmuebles disponibles), según el informe de Binswanger―; y la competencia dura, al parecer, se mantendrá.

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Willard Manrique, gerente general del Grupo Crosland

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